La cenicienta es un cuento moral en el que la prota gonista no puede aspirar a tener los derechos de los hombre. Es la mujer ideal para el hombre burgués: no gasta, se queda en casa, es base de seguridad. El marido es el príncipe azul que manda siempre.
Cenicienta salió de un cuento pero necesitó encontrar sus raíces, sus dos versiones:
Cenicienta salió de un cuento pero necesitó encontrar sus raíces, sus dos versiones:
- Francia siglo XVII, crítica al pensamiento y comportamiento de la mujer, que aspira al lujo a estar de fiesta y a engalanarse. EL cuento nos dice que quien es sumisa consigue su sueño. El príncipe azul la tratará como a una reina. LA REINA DE SU CASA.
- Alemia, 150 años más tarde. Reunificación bajo la dirección de Bismarck. Paso de los mitos medievales matriarcales a una sociedad patriarcal militarizada. El príncipe es un militar.
Pasó por una espiral de movimiento (el juego de la oca), un ideograma que representa ideas con los elementos fundamentales, donde recorrió cada una de las alegorías para ir transformándose y llegar al final de su historia, el paraíso.
Pudimos observar cómo la Cenicienta sigue presente en el ate y más concretamente en la publicidad.
Llevamos a Cenicienta a un baila mágico en el que se quitó todas sus ataduras y aprendió a sentir a los que la rodeaban y a sí misma.
Cuando ya fuimos conscientes de nuestra propia historia nos dedicamos a escribirla, transformando el cuento tradicional.
Aprendimos a ver que dentro de nosotros existe un ánima o un ánimus que del que tenemos que ser conscientes para llevarlo en equilibrio con nuestra persona y hacer que forme parte de nuestro ser unitario.
Finalmente la Cenicienta cambió y demostró mediante la dramatización, que los cuentos siempre tienen un final felíz.
Pudimos observar cómo la Cenicienta sigue presente en el ate y más concretamente en la publicidad.
Llevamos a Cenicienta a un baila mágico en el que se quitó todas sus ataduras y aprendió a sentir a los que la rodeaban y a sí misma.
Cuando ya fuimos conscientes de nuestra propia historia nos dedicamos a escribirla, transformando el cuento tradicional.
Aprendimos a ver que dentro de nosotros existe un ánima o un ánimus que del que tenemos que ser conscientes para llevarlo en equilibrio con nuestra persona y hacer que forme parte de nuestro ser unitario.
Finalmente la Cenicienta cambió y demostró mediante la dramatización, que los cuentos siempre tienen un final felíz.
Me gustaría dar las gracias a Pilar por haber realizado un curso tan fuera de lo común y tan lleno de perspectivas nuevas.

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