domingo, 3 de enero de 2010

Minimoni frágil

Durante tres talleres vamos a trabajar el cuerpo. En esta primera sesión trabajamos nuestro
cuerpo frágil.
Para representarlo tomamos un cuerpo con el que nos identifiquemos sobre un soporte papel (relación con la fragilidad). Yo elegí este cuerpo porque era de una chica alta que tenía las piernas largas. Además los brazos colocados en forma de jarra denotan seguridad, y en mi caso, después de haber meditado mucho y cambiado de carrera, creo que reflejan mi actitud actual. He tenido cuidado en recortar los detalles y las curvas de la imagen.




Posteriormente he buscado una foto de mi cara y la he colocado en el cuerpo. Como la cara es el espejo del alma he buscado una en la que saliera sonriendo, porque soy una persona muy risueña; mi pelo es rizado y aunque me he pasado gran parte de mi adolescencia alisándomelo he aprendido a identificarme con él.



Por último he vestido a mi minimoni. La he puesto un vestido verde. Me gusta llevar vestidos porque me hacen sentir más cómoda y femenina (cierto es que la educación secundaria la realicé en un colegio de monjas con uniforme, donde además de aprender a rentabilizar la ropa, recibes una formación para guardar el decoro). El color verde es mi favorito, me transmite vida, alegría y me siento muy identificada con él. Los zapatos son de color rojo ( el verde y el rojo se complementan y equilibran el cromatismo de mi indumentaria) al igual que el anillo. Me gusta aportar pequeños detalles de color.
La he añadido un pañuelo para el cuello, porque es uno de mis puntos más sensibles, y me gusta decorarlo (collares, pendientes largos, bufandas...) Por último he elegido un pequeño bolso como complemento porque tengo complejo de caracol y siempre llevo la casa a cuestas.






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